martes, 11 de diciembre de 2012

¿El Poder Emana de Dios o del Pueblo?

EL HOMBRE Y SUS OBRAS:

EL 'Coliseo Romano' en Italia y la 'Catedral de Chartres' en Francia.

El Coliseo edificado en tiempos del Imperio Romano, siglo I de nuestra era cristiana, y la Catedral en el posterior siglo XII. En uno se hace énfasis en el poderío de las masas populares, y en el otro se rinde culto a Dios. Porque los romanos creían como nosotros ahora, en que el poder emana de la voluntad popular, y bien se representa con esta obra arquitectónica, como lo son hoy nuestros grandes estadios deportivos, el poder y la convocatoria de las masas populares. En cambio en el siglo XII con las grandes catedrales de arquitectura gótica, se exalta el culto a Dios. Los individuos de la edad media creían que el poder y la voluntad provienen de Dios, y que mejor forma de expresarlo con estas grandes obras.

Pareciera una competencia de civilizaciones, aunque el tiempo diste de una y de la otra, que bien representan el poder y la voluntad en la que ellos creían que hacían a los reinos de la tierra.

Dios o el Pueblo ¿De quién proviene el Poder y la Voluntad?

De la revolución francesa ahí por el año 1789, se decretó una constitución en donde creían que era por voluntad general, o sea por voluntad del pueblo. De ese ejemplo se conforman luego los pueblos y las naciones de todo el mundo.

En cambio en la edad media se creía que la Gracia hablaba por medio de los pastores y era la que decretaba la voluntad y la acción.

Los gobernantes en nuestros tiempos y en tiempos de Roma, siempre para accionar buscaban el apoyo de las masas, aunque sin descontar la manipulación y adulación que éstos podían ejercer sobre ellas. Y en la edad media la Gracia de Dios que se hacía visible era la dueña y señora de las decisiones. En uno los argumentos se centraban y sustentaban en la Razón y en el Derecho Natural, y en el otro en el Evangelio y en la Gracia.

Dos realidades diferentes, hasta discrepantes, representadas en estas obras, los estadios y el coliseo ante las grandes catedrales, el culto al Pueblo o el culto a Dios, el poder en uno o el poder en el otro. Dios o el Pueblo ¿De quién es la voluntad? ¿A quién debemos agradar?

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